Hernia inguinal

Cirujano General Dr. Carlos González | Cirujano general en San Luis Potosí

Una hernia inguinal ocurre cuando una porción de tejido, como una parte del intestino, empuja hacia afuera a través de un lugar debilitado en los músculos abdominales. El bulto que se produce puede ser doloroso, especialmente al toser, inclinarse o levantar un objeto pesado. Sin embargo, muchas hernias no causan dolor.

Síntomas

  • Un bulto en el área sobre cualquiera de los lados del pubis.
  • Una sensación de ardor o de dolor en el área del bulto.
  • Dolor o incomodidad en la ingle, especialmente cuando te inclinas, toses o levantas peso.
  • Una sensación de pesadez o arrastre en la ingle.
  • Debilidad o presión en la ingle.
  • Dolor e hinchazón alrededor de los testículos cuando la parte sobresaliente del intestino desciende e ingresa al escroto.

Causas

Algunas hernias inguinales no tienen una causa aparente. Otras pueden ocurrir como resultado de lo siguiente:

  • Aumento de la presión dentro del abdomen.
  • Un punto débil preexistente en la pared abdominal.
  • Esfuerzo al defecar u orinar.
  • Actividades intensas.
  • Embarazo.
  • Tos o estornudos crónicos.
  • Presión en los tejidos circundantes: La mayoría de las hernias inguinales se agrandan con el tiempo si no se las repara mediante una cirugía. En los hombres, las hernias grandes pueden extenderse al escroto, lo que causa dolor e hinchazón.
  • Hernia encarcelada: Si el contenido de la hernia queda atrapado en el punto débil de la pared abdominal, se puede obstruir el intestino, lo que produce dolor intenso, náuseas, vómitos y la incapacidad de defecar o eliminar gases.
  • Estrangulación: Una hernia encarcelada puede cortar el flujo sanguíneo aparte del intestino. La estrangulación puede producir la muerte de los tejidos intestinales afectados. Una hernia estrangulada es potencialmente mortal y requiere cirugía inmediata.
  • Ser hombre:Los hombres tienen ocho veces más probabilidades de padecer una hernia inguinal que las mujeres.
  • Ser mayor:Los músculos se debilitan a medida que envejeces.
  • Antecedentes familiares:Tener un pariente cercano, como uno de los padres o un hermano, que padezca esta afección.
  • Tos crónica,como la del fumador.
  • Estreñimiento crónico:El estreñimiento produce esfuerzo al evacuar los intestinos.
  • Embarazo:El embarazo puede debilitar los músculos abdominales y causar mayor presión dentro del abdomen.
  • Nacimiento prematuro y bajo peso al nacer:Las hernias inguinales son más comunes en bebés prematuros o con bajo peso al nacer.
  • Hernia inguinal anterior o la reparación de esta:Aunque la hernia anterior haya ocurrido en la infancia, tienes un mayor riesgo de presentar otra hernia inguinal.